Eterno retorno

Va sonando la cantinela. Todo lo que anteriormente dábamos por supuesto, ahora parece que se nos va arrebatando. Casi todo: aun cruzamos los dedos esperando que aquí quede la cosa; que hasta ahora la situación ha sido manejable, pero la frontera de lo tolerable se va estrechando. Vivir de prestado, ansiar lo que nos promete Hollywood; sí esa cantinela nos va sonando. El ciclo se repite.